miércoles, 17 de enero de 2018

Pautas y estrategias para mejorar la atención | Consejos para padres


EL BAÚL DE LA ATENCIÓN

Objetivo: Crear una gran caja de trucos para acordarme de todas esas cosas que olvido, cometer menos errores, mejorar en clase y también con mis amigos.

Si te atreves a abrir el baúl descubrirás muchas ideas y estrategias para poder utilizar en casa, en el deporte, con tus amigos y en clase. Y dejar de ser el que siempre lo olvida todo, el despistado o el que no se entera de nada.

El baúl de la atención te propone...
  • Detecto en mi cabeza los pensamientos basura, esos pensamientos que no sirven para nada. Son mensajes negativos como soy tonto o no lo conseguiré. Cuando esos pensamientos aparecen en mi cabeza he de imaginar que los entierro en la arena. No los dejaré escapar ni dominar mi cerebro. Se quedarán siempre bajo tierra.
  • Paro pensamientos super divertidos pero que aparecen cuando no deberían estar. Por ejemplo, pensar en lo que voy hacer esta tarde mientras estoy en clase de mate. Para guardar estos pensamientos necesito un lugar. Son ideas divertidas y que será genial pensar en ellas cuando llegue su momento. Puedo buscar una cajita y dejarla en algún lugar de casa o en la parrilla de clase. Cada vez que aparezca un pensamiento de este tipo deberé de imaginar como lo meto en mi cajita e imagino cómo se queda bien guardado hasta que pueda pensar en él.   
  • Repito en mi cabeza lo que dice el profesor, solo durante unos minutos, los necesarios para concentrarme de nuevo y poder seguir el hilo de la conversación. Sin que nadie me oiga voy repitiendo en mi cabeza las frases e imaginando lo que el profesor me esta contando. 
  • Copio los deberes en la agenda como si de una gynkana se tratase. Me pongo retos. Escribo los ejercicios y planifico el tiempo que me van a constar. Si lo consigo gano punto sino no. Con la suma de puntos se pueden canjear en minutos de tiempo de juego. Más rápido hago los deberes, más tiempo de diversión, siempre y cuando los haga bien claro. 
  • Me convierto en el detective de mi atención. Utilizo una hoja de mi agenda o cuaderno escolar. Apunto rápidamente una rallita cada vez que me doy cuenta de que estoy despistado. Mi objetivo es conseguir que cada día tenga menos rallitas. Y sobre todo darme cuenta muy rápido de los despistes para continuar aprendiendo. 
  • Utilizo tiempos entre los deberes con laberintos, sopas de letras o sudoku. Estas actividades facilitan la concentración y memoria.  
  • Hago juegos para hacer más fuerte mi cerebro. Juego leyendo, salto letras, leo hacía atrás, leo como si fuera un corre caminos o un caracol... Divertirme con la lectura favorece nuestra capacidad de atención, comprensión y planificación mental. Y por supuesto agiliza la lectura y escritura. 
  • Hacer ejercicio mejora el funcionamiento del riego sanguíneo. Puedes hacer un entrenamiento, tu deporte semanal o crear una tabla de ejercicios. Asegurarás que tu mente sea capaz de concentrarse más y durante más tiempo. 
  • Utiliza el azúcar como pócima mágica. Entre las tareas y el estudio por la mañana y por la tarde. Azúcar en forma de fruta, yogurt, leche con ColaCao... Recupera esa energía que pierdes con tanto esfuerzo aprendiendo. 
  • Es muy importante el descanso. Dormir entre 8 y 9 horas es el ideal para los pequeños y no tan pequeños. Nos permite que cada función cerebral trabaje a su máxima potencia. 
  • Crea un tablón en tu habitación lleno de mensajes positivos, forra una carpeta con imágenes de motivación o pon por la casa frases de ánimo. Estimular el cerebro hablando positivamente asegura energía, confianza, motivación y actitud positiva. 
  • Aprende a respirar, respiraciones profundas o diafragmáticas. Ambas respiraciones generan en tu cuerpo tranquilidad y la estabilidad necesaria para estructurar tu mente en la tarea. 
  • La relajación elimina todos los nervios y los pensamientos sobrantes.
* Muchas de las instrucciones de nuestro Baúl de la atención las hemos ido explicando en talleres y charlas a mucha gente. Si nunca has trabajado con nosotros es normal que encuentres algunos conceptos difícil de entender o aplicar con el menor. No te preocupes, iremos aprendiendo poco a poco a través de Educar sin varita mágica en que consiste eso de respiración diafragmática, relajación, juegos de atención o tablas de ejercicios divertidos. El libro recoge la mayor parte de ellos y muchas otras cosas.

miércoles, 10 de enero de 2018

Mis objetivos para ser feliz en clase


El inicio de año, o de curso, es una época muy especial. Miedos, motivaciones, ilusión, expectativas... Como docentes es recomendable tratar de canalizar toda esa energía de una forma que proporcionemos a los alumnos la seguridad que necesitan pero también un horizonte al que llegar que puedan definir ellos mismos. Por eso, en nuestras primeras clases realizamos una actividad muy especial. La llamamos "Mis objetivos para ser feliz en clase" y su nombre no permite mucho margen a la imaginación. En él, cada alumno, de forma personal, escribe los objetivos, los pasos que pretende realizar tanto a corto como a largo plazo para alcanzar ese horizonte de felicidad que visualiza.

Instrucciones para crear el cartel de objetivos para ser feliz:
  • Pide a tus alumnos que reflexionen. Que piensen en conductas concretas que han realizado otros años y les han aportado sensación de bienestar.  
  • Sobre un papel, el alumno ha de escribir mínimo 5 objetivos que le acercarán durante todo el curso a sentirse más feliz. 
  • Puedes poner ejemplos, pero pocos y cómo medida de orientación. Ejemplo: "Controlar mis nervios" o "Estudiar día a día".
  • El alumno puede decorar o utilizar la informática para personalizar su cartel. 
  • Una vez finalizado ha de colocar cerca de su mesa o en su defecto pegado en la agenda.
  • Posteriormente todos los miembros de la clase han de crear un cartel grupal. En él se reflejarán las mejores, más interesantes o prácticas ideas de la clase. Anímales a que debatan sobre cuales son las que merecen estar en ese cartel. Una buena idea es que cada alumno sugiera uno de sus cinco objetivos y planteárselo a sus compañeros para decidir.
  • Juntos crean un gran cartel que el profesor puede colocar próximo a la pared o pizarra.  
* En ocasiones puede ser interesante, en lugar de hacer un único cartel de toda la clase, hacer grupos más pequeños, de cinco-diez alumnos. Cada grupo debatirá sus propias ideas y elaborará un cartel con las cinco-diez mejores. Al final obtendremos tantos carteles de objetivos como grupos hayamos formado.

 Finalidad de la actividad con el alumno:
  • Conocer que puede hacer para sentirse bien consigo mismo. 
  • Aceptar que tiene en su mano la fórmula para ser feliz.
  • Visualizar que el esfuerzo puede merecer la pena.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Comida de Navidad | Planifica y aprende

Esta semana, en clase, vamos a trabajar varios aspectos importantísimos a través de un divertido ejercicio. Planificación, organización, atención, razonamiento matemático, empatía, diferencias sociales, valoración de lo que tenemos y la reflexión personal serán algunos de los temas fundamentales.

Desarrollaremos la actividad tanto en Educación Primaria como en la ESO. Así que no hay excusa de edad, ¡anímate hacerlo tu también, con tus alumnos o tus hijos!

Material necesario.
Revistas o folletos de propaganda. Papel, bolígrafo, tijeras y pegamento.

Descripción de la actividad.

Vamos a ponerles un reto diferente. Uno de esos que por edad no les suelen tocar. Se trata de una actividad que, normalmente, realizan los abuelos y que, de forma natural vamos heredando la siguiente generación. Se trata de pedirles que planifiquen la comida de navidad. Su cometido no va a ser cocinarla (aunque os animamos a que participen en la medida de sus posibilidades), ni siquiera tendrán que acudir a comprar los ingredientes. Su misión se quedará en la planificación, que no es poco. Tendrán que ponerse en nuestro pellejo: planificar, organizar y cuadrar cuentas. 

Lo primero será ofrecerles los datos básicos de la comida. Les escribiremos en un papel el número de invitados, detallando adultos y niños. Recordarles que vendrá el primo vegetariano, la alergia de su hermano o la persona que siempre protesta con todo (si es su caso aún mejor). En segundo lugar les indicaremos el presupuesto con el que contamos este año (en el caso de ser varios alumnos o hijos, intenta dar cantidades muy diferentes para posteriormente razonar acerca de las diferencias).

Recuérdale que para hacer esta compra tiene un tiempo concreto, ya que no todos gozamos de un tiempo infinito. Hay más cosas que hacer. Cuantos más folletos compruebe mejor puede ser su compra, pero para ello deberá estar atento porque el tiempo vuela. Decide el tiempo según la edad, si ves que te has quedado corto, regálale tiempo con escusas como que el repartidor le llevará gratis la compra. O quítale tiempo aludiendo que se le ha estropeado el coche y deberá ir a todos lados andando.

Para poder hacer una buena planificación le indicaremos que vaya organizando los alimentos con sus precios. Posteriormente los organizará y descartará lo que no necesite. Los alimentos han de convertirse en platos que se puedan comer: entremeses, primer plato, segundo y postre. Todo teniendo en cuenta su valor, el dinero que poseen y todas las peculiaridades de los comensales.

Cuando ya tenga o tengan todos creados sus menús deberán presentároslos, explicar el esfuerzo que ha requerido la preparación y su complejidad. Le vamos a pedir que reflexione cómo se sentiría en esa comida como anfitrión o como comensal. Hablaremos sobre las diferentes comidas, empatizaremos no solo con el esfuerzo sino con la frustración, la ilusión, la tristeza, el deseo… intentaremos que valoren lo que cada uno tiene y la fortuna del compañero de al lado, no por el manjar sino por lo que esta comida conlleva. 

Las familias sin demasiados apuros económicos pueden establecer un bonito ejercicio dando un presupuesto muy reducido, de esta forma conseguiremos que valore lo que tiene y empatice con quienes no. Además pondrá a prueba su originalidad culinaria.

Nota. Esperemos que algún valiente se atreva a oficializar dicho menú. No sería increíble.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

¿Cómo hago en Navidad para..? | Consejos para padres


¿Sabrá mi hijo quiénes son los Reyes Magos?, ¿cómo hago para que no se entere?, ¿cuál es la edad normal para qué lo sepan?, ¿tendría que contárselo yo antes de que me tome por mentiroso?, ¿cómo sé si mi hijo lo sabe ya?, ¿cómo se siente mi hijo ahora que lo sabe?, ¿por qué se pone tan nervioso cuando llega Papá Noel si sabe que es la tía Ana o no duerme en toda la noche si asegura que no cree?

Estábamos en el recreo cuando Paula se acercó a mi amiga Marina y a mí y nos confesó el secreto. Si chicas, me he enterado, los reyes son xxx xxxxxx. Recuerdo esas cinco palabras como cinco espadas clavadas en mi corazón. En ese momento aparecieron en mi cabeza muchos pensamientos. "Es imposible, ellos nunca me comprarían tantas cosas". "No puede ser verdad, no se han podido gastar tantísimo dinero". "Es algo tan maravilloso que no puede ser mentira". "Yo les he visto, incluso les he tocado y hablado con ellos". "Mi prima me dijo una vez que vio a Baltasar dejando un regalo, a partir de aquel día no fue capaz de dormir cada noche de Reyes".

Una vez asumida la noticia por mi mente pasaron ideas diferentes: "Mis padres no pueden enterarse de que pienso esto, sino se pondrán muy tristes". "Si yo les cuento que lo sé, se terminará mi ilusión, no podré sonreír ni desear que vengan los Reyes". "Yo quiero otra Navidad igual, si cuento algo todo cambiará...". Y así en completo silencio pasaron dos años, hasta que mi hermano pequeño lo confesó.

Esta es nuestra historia. Seguro que la tuya es diferente, ¿o no tanto? De igual forma nuestras dudas como padres no son tan distintas. Vamos a intentar resolver algunas de las preguntas que más nos han hecho acerca de este tema a lo largo de los años. Esperamos os sirvan:


1. ¿Sabrá mi hijo quienes son los Reyes Magos? 
Sea como sea, ilusiónate junto a él. Permítele que sonría, que sueñe, que se divierta, que siga creyendo en las historias y en los cuentos. Todos necesitamos soñar. Incluso muchos adultos estos días fingimos ser sordos, ciegos e inocentes. Nos ponemos nerviosos cuando llegan los Reyes en la cabalgata, nos emocionamos dejándoles antes de dormir un poquito de comer o la zapatilla justo al lado del sofá dónde dejarán mis regalos. No importa tanto la edad sino la ilusión, el dejarse llevar. Y los niños como nosotros, lo necesitan. Introdúcete en la Navidad cómo te pida el cuerpo, es posible que tu hijo te siga, sino, déjale crear su camino, su propio misterio. Tal vez se enfade porque le hablas de los Reyes y el ya no cree, no le discutas, trasmítele que cada uno vive estos días como prefiere. Puede que se muestre triste porque le encantaría creer pero ya no puede. Enséñale las luces, inclúyele en tus tareas o rituales navideños, quizá necesite ver esta Navidad desde otro prisma.

2. ¿Cómo hago para que no se entere? 
No hagas nada, la naturaleza manda y le tocará el momento. Totalmente comprensible tu miedo a que sea ya y el deseo porque sea lo más tarde posible. Haz algo mucho más inteligente que preocuparte, ocúpate en que sea mágico, que haya ilusión, en divertiros muchísimo, en compartir escapadas, exposiciones y eventos. Disfruta y seguro que sigue soñando mucho tiempo.

3. ¿Cuál es la edad normal para que lo sepan? 
No hay edad ni momento oportuno. Las estadísticas apuntan que es alrededor de tercero de primaria, por su desarrollo madurativo, pero cada niño, cada cabeza y cada circunstancia cambia. Lo que está claro es que si no hubiera aparecido mi amiga Paula, otro o yo misma hubiera descubierto la verdad.

4. ¿Tendría que contárselo yo antes de que me tome por mentiroso? 
No conocemos ningún padre en la cárcel por fingir ser Rey Mago, ni siquiera nunca he conocido un niño que acuse de mentiroso a su padre por dicha sentencia. Eso sí, es posible que en el momento que tu hijo se enteré, se enfade, te lo reproche, te haga sentir cruel y despiadado. Pero no te engañes, está frustrado y con razón. Hasta hoy había magia y acaba de desaparecer. Aceptar que la magia puede seguir, pero de otra manera, surgirá poco a poco.

5. ¿Cómo sé si mi hijo lo sabe? 
Hay niños que espían, otros que se enfadan, algunos preguntan mucho o se hacen los despistados. De la forma que sea siempre actúan y por su corta edad lo suelen hacer con bastante torpeza. Interpretan papeles para que no les descubras hasta el punto de creérselo.

6. ¿Cómo se siente mi hijo ahora que lo sabe? 
Posiblemente sienta tristeza, enfado, rabia, se muestre frustrado, insultado por el mundo, desconfiado, deseoso por continuar ilusionándose pero serán emociones que duren poco. Duran horas o pocos días. La mayoría de los niños lo procesan con gran velocidad. Cuando lo descubren suelen tener la edad suficiente para que su cerebro se encuentre en una encrucijada. Por una parte quieren creer pero hace tiempo que saben que la magia no existe y claro, esto es magia. Así que de forma natural, su cerebro reestructurará sus pensamientos y no les permitirá sentirse defraudados durante mucho tiempo.

7. ¿Por qué se pone tan nervioso cuando llega Papá Noel si sabe que es la tía Ana o no duerme en toda la noche si asegura que no cree? 
Por la ilusión. Es mucho más poderosa que cualquier verdad. Todo es más fácil y posible. La ilusión despierta al que siempre quiere dormir, al que llora porque ha perdido, a quien está sufriendo y al que de nuevo ha vuelto a fracasar. Da igual lo que creas, lo que te hayan contado o incluso eso que durante el curso creías que se trataba de un cuento de pequeños. Llegan las luces, los villancicos, las sonrisas, muchos más abrazos y besos y con todo ello rebosante de ilusión. Además, quien quiere subirse al carro sabe que tiene diversión asegurada.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Deja de buscar la felicidad.. ¡Fabrícala!



Los antiguos griegos hablaban de un concepto, la eudemonía, como el fin último del ser humano. Algo así como alcanzar nuestra plenitud. Ser feliz. Había quién buscaba la eudemonía en la riqueza, los honores, la fama o el mero placer. Aristóteles les corregía y les indicaba que la única forma de alcanzar la plenitud era a través de una vida basada en la razón y en la búsqueda de la verdad.
Aquí surge un segundo concepto griego que parece pertinente, la idiotez. Para ellos ser idiota significaba que estabas centrado en ti mismo, que eras egoísta. Un idiota solo pensaba en lo propio y se olvidaba del conjunto, de la democracia, de los demás.
Ahora bien, ¿no os parece que no hay peor forma de alcanzar le eudemonía que ser un idiota, ambos en su sentido griego? Son muchos los trabajos y experiencias que han demostrado que cuanto menos idiotas somos, es decir, más empáticos, más felices nos sentimos. Trata bien a esa persona, haz algo agradable por tu amigo, ayuda a quien lo necesita y te sentirás mejor.
Es más sencillo de lo que parece. ¡Deja la idotez a un lado, busca ayudar al resto, sonríe y se feliz!

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Conciliar con mi familia mi forma de educar


Explicación: Resulta complicado intentar convencer a los demás para que funcionen tal y como tú consideras oportuno, especialmente cuando se trata de la forma de interactuar con un menor. Tampoco es sencillo, ni quizá efectivo, esperar que los demás actúen con tus hijos en función de como lo hagas tú como su padre. Puede ser que ese tipo de situaciones no llegue a generar dificultades en nuestro hijo pero, en ocasiones, comentarios o actuaciones externas pueden modificar su funcionamiento o tirar por la borda el trabajo que realizamos diariamente.
Debatir con tu madre o tu suegro acerca de actuaciones, frases o formas de interaccionar con tu hijo "en directo" puede llevar a discusiones, comentarios inoportunos, malentendidos, pérdida de control, desgaste emocional, frustración, reducir tu confianza y capacidad...

Objetivo: Conciliar con mi familia pautas en la educación de mi hijo de forma que evitemos los conflictos. Ofrecer al menor un entorno estable y coherente.

Estrategia:

Seguridad en mí: 
El primer paso para poder aceptar comentarios educativos, explicar mis opiniones o establecer directamente cada pauta con el menor, es la confianza en uno mismo. Para ello sigue las siguientes instrucciones, te ayudarán a adquirir firmeza en tí y tus decisiones.
  1. Documéntate. Lee, reflexiona y comenta con tu pareja las normas, pautas y estilos educativos que te acercan a un mejor funcionamiento con tu hijo.
  2. Acepta que te vas a equivocar.
  3. Reconoce tus errores con dignidad y acepta que son ellos quienes te enseñan a ser mejor padre cada día.
  4. Evalúa tus resultados, y conduce tus pautas hacía un cambio positivo.

Seguridad en mis pautas:
Vas a tomar muchas decisiones, seguramente titubearás e incluso en ocasiones te contradecirás. Normalízalo, es un paso más, la forma de intentar hacerlo correcto. Transmite seguridad en tus pautas. 
  1. Intenta sacar un rendimiento positivo a los comentarios externos.
  2. Extingue aquellos consejos que no apruebas o consideras que no ayudan.
  3. Ten presente en cada momento que vosotros perseguís lo  mejor para vuestro hijo.
  4. Cuando trasmites seguridad, dejas poco espacio abierto a alternativas. Inténtalo.

Compartir mi forma de educar con mi familia:
  1. Explica las razones de tu forma de actuar.
  2. Reune a tu familia y en un momento tranquilo y en armonía trasmíteles la importancia que tiene que todos funcionéis en la misma dirección.
  3. Hazles saber que como padre, quieres lo mejor para tu hijo y que consideras que éste es el camino.
  4. Reconóceles que es posible que os confundáis muchas veces pero para ellos es importante que vayáis paralelos, de la mano.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

¿Y yo? | La importancia del equipo


Explicación: Tener un hijo puede resultar la aventura más bella, apasionada y dulce de nuestra vida, pero también es un momento de incertidumbre, de nuevas emociones y sin lugar a duda, una nueva forma de vivir. La llegada del primer hijo lo cambia todo. Dejamos de ser dos para ser tres y en ocasiones tres diferentes personas que no conocíamos. Los adultos intentamos acoplarnos y gestionar todas las circunstancias nuevas con la mejor intención, con el deseo de disfrutar y no sentirnos superados. Caer en el error, confundirnos y afectar a la persona de nuestro lado es mucho más fácil de lo que imaginábamos. Sois un equipo, ambos vivís algo fantástico pero a la vez el no saber, las diferentes emociones que aparecen, las dificultades, las pocas horas de sueño y el deseo por hacerlo bien nos lleva a conductas egoístas, a menospreciar consejos o simplemente no aceptar nada más allá de lo que uno opina. Todas estas conductas, aunque son normales y proceden de la intensidad del momento, dan lugar a posibles consecuencias. Una de ellas puede ser el rechazo de uno de los miembros.

Conductas erróneas que derivan en un posible rechazo por parte del menor a uno de los dos progenitores:
  • Menospreciar a tu pareja.
  • Reprocharle lo que hizo o no hizo.
  • Quitarle autoridad públicamente.
  • Definir roles incorrectos. Ejemplo: el encargado de ser el protector, el único que pone las normas o quien otorga los premios.
  • Que uno de los miembros no dedique tiempo agradable a su hijo.
  • No funcionar en equipo.
  • Un solo miembro se ocupa de las responsabilidades del menor (poli malo y poli bueno).
  • Uno de los miembros no encuentra aspectos o actividades comunes.

Objetivo: Qué mi hijo quiera pasar tiempo conmigo, que se sienta agusto a mi lado.

Estrategia: Utilizaremos lo que hemos llamado la Estrategia de amor. Consiste en seguir los siguientes pasos: 
1. Me analizo a mí mismo: ¿Cómo me siento?, ¿qué pensamientos aparecen en mi cabeza?, ¿qué creo que estoy haciendo mal?, ¿qué creo que hago bien?.
2. Descubro cómo es mi hijo y que le gusta. Para ello escúchale o simplemente observa lo que haga, te dará muchas pistas.
3. Hago una lista de posibles mejoras:
  • Actividades que podría hacer con mi hijo (deportes, ocio, acompañarle, etc.)
  • Encuentra momentos para vosotros solos que sean agradables para ambos.
4. Hablo con mi pareja y le explico cómo me siento.
5. Le pido a mi pareja ayuda, sugerencias para mejorar. Seguramente ella verá las cosas con una perspectiva diferente que, si escucho, me pueda aportar mucho.
6. Juntos analizáis la lista de conductas erróneas anteriormente detallada y cada uno expone posibles mensajes o conductas que puedan dar lugar a la situación que estáis viviendo.
7. Y ahora… disfruta... Hagas lo que hagas, si partes de las premisas anteriores y la buena intención, estará genial! Será una oportunidad, un rato vuestro y poco a poco estarás mucho más cerca de él. Además no dudes de que el valorará los intentos por muy torpes que puedan parecerte.

Nota 1. Recomendamos leer el Capítulo IX del libro Educar sin varita mágica que trata el cuidado de la pareja, y nuestra famosa Gynkana, que asegura risas, fuera complejos y un interesante punto sexual.