miércoles, 5 de octubre de 2016

Pautas y estrategias para mejorar la atención | Consejos para padres


EL BAÚL DE LA ATENCIÓN

Objetivo: Crear una gran caja de trucos para acordarme de todas esas cosas que olvido, cometer menos errores, mejorar en clase y también con mis amigos.

Si te atreves a abrir el baúl descubrirás muchas ideas y estrategias para poder utilizar en casa, en el deporte, con tus amigos y en clase. Y dejar de ser el que siempre lo olvida todo, el despistado o el que no se entera de nada.

El baúl de la atención te propone...
  • Detecto en mi cabeza los pensamientos basura, esos pensamientos que no sirven para nada. Son mensajes negativos como soy tonto o no lo conseguiré. Cuando esos pensamientos aparecen en mi cabeza he de imaginar que los entierro en la arena. No los dejaré escapar ni dominar mi cerebro. Se quedarán siempre bajo tierra.
  • Paro pensamientos super divertidos pero que aparecen cuando no deberían estar. Por ejemplo, pensar en lo que voy hacer esta tarde mientras estoy en clase de mate. Para guardar estos pensamientos necesito un lugar. Son ideas divertidas y que será genial pensar en ellas cuando llegue su momento. Puedo buscar una cajita y dejarla en algún lugar de casa o en la parrilla de clase. Cada vez que aparezca un pensamiento de este tipo deberé de imaginar como lo meto en mi cajita e imagino cómo se queda bien guardado hasta que pueda pensar en él.   
  • Repito en mi cabeza lo que dice el profesor, solo durante unos minutos, los necesarios para concentrarme de nuevo y poder seguir el hilo de la conversación. Sin que nadie me oiga voy repitiendo en mi cabeza las frases e imaginando lo que el profesor me esta contando. 
  • Copio los deberes en la agenda como si de una gynkana se tratase. Me pongo retos. Escribo los ejercicios y planifico el tiempo que me van a constar. Si lo consigo gano punto sino no. Con la suma de puntos se pueden canjear en minutos de tiempo de juego. Más rápido hago los deberes, más tiempo de diversión, siempre y cuando los haga bien claro. 
  • Me convierto en el detective de mi atención. Utilizo una hoja de mi agenda o cuaderno escolar. Apunto rápidamente una rallita cada vez que me doy cuenta de que estoy despistado. Mi objetivo es conseguir que cada día tenga menos rallitas. Y sobre todo darme cuenta muy rápido de los despistes para continuar aprendiendo. 
  • Utilizo tiempos entre los deberes con laberintos, sopas de letras o sudoku. Estas actividades facilitan la concentración y memoria.  
  • Hago juegos para hacer más fuerte mi cerebro. Juego leyendo, salto letras, leo hacía atrás, leo como si fuera un corre caminos o un caracol... Divertirme con la lectura favorece nuestra capacidad de atención, comprensión y planificación mental. Y por supuesto agiliza la lectura y escritura. 
  • Hacer ejercicio mejora el funcionamiento del riego sanguíneo. Puedes hacer un entrenamiento, tu deporte semanal o crear una tabla de ejercicios. Asegurarás que tu mente sea capaz de concentrarse más y durante más tiempo. 
  • Utiliza el azúcar como pócima mágica. Entre las tareas y el estudio por la mañana y por la tarde. Azúcar en forma de fruta, yogurt, leche con ColaCao... Recupera esa energía que pierdes con tanto esfuerzo aprendiendo. 
  • Es muy importante el descanso. Dormir entre 8 y 9 horas es el ideal para los pequeños y no tan pequeños. Nos permite que cada función cerebral trabaje a su máxima potencia. 
  • Crea un tablón en tu habitación lleno de mensajes positivos, forra una carpeta con imágenes de motivación o pon por la casa frases de ánimo. Estimular el cerebro hablando positivamente asegura energía, confianza, motivación y actitud positiva. 
  • Aprende a respirar, respiraciones profundas o diafragmáticas. Ambas respiraciones generan en tu cuerpo tranquilidad y la estabilidad necesaria para estructurar tu mente en la tarea. 
  • La relajación elimina todos los nervios y los pensamientos sobrantes.
* Muchas de las instrucciones de nuestro Baúl de la atención las hemos ido explicando en talleres y charlas a mucha gente. Si nunca has trabajado con nosotros es normal que encuentres algunos conceptos difícil de entender o aplicar con el menor. No te preocupes, iremos aprendiendo poco a poco a través de Educar sin varita mágica en que consiste eso de respiración diafragmática, relajación, juegos de atención o tablas de ejercicios divertidos. El libro recoge la mayor parte de ellos y muchas otras cosas.

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